¿Cuáles son los hábitos que diferencian a los ricos de los pobres?
Generalmente digo que si en una guerra no sabemos quién es el verdadero enemigo, no tenemos oportunidad de ganarla. Si usted es pobre y cree que lo es por el motivo equivocado, seguirá siendo pobre toda la vida.
Es cuestión de hacer un análisis frío. Sin excusas. Ser pobre, si bien no es un pecado, es consecuencia de muchas circunstancias, y ser rico, en algunos casos, puede deberse a golpes de suerte, pero en la gran mayoría es producto de decisiones y perseverancia.
Si usted comienza a conocer y aceptar lo que los diferencia entre sí, podrá hacer cambios simples que le permitan conseguir resultados importantes y significativos. Lo que le voy a describir a continuación no es un estudio o una proyección realizada por mí, sino estadísticas y conclusiones de diferentes estudios realizados por universidades y profesores de Estados Unidos.
Lo primero que debe saber es que un hábito se puede adquirir o perder ¡en tan solo cuatro semanas! Por lo tanto, si usted está dispuesto a “sacrificarse durante ese tiempo”, luego disfrutará del nuevo hábito, debido a que pasará a formar parte de su vida cotidiana.
Entendamos que hablamos de una gran mayoría. También cabe aclarar que, si esta fuese una de mis primeras columnas y usted no me conociera, no me animaría a escribir sobre el tema porque podría sonar discriminatorio. Pero creo que usted me conoce y entiende mi mensaje. Además, recuerde que yo fui tan pobre como tal vez usted lo sea hoy.
¡Comencemos!
• La gran mayoría de los ricos lee un mínimo de 30’ al día; solamente el 15% de los pobres lo hace.
• Los ricos no le tienen miedo al fracaso; los pobres no se arriesgan por miedo a fracasar.
• Los ricos invierten parte de sus ingresos; los pobres malgastan todos sus ingresos.
• Los ricos van a sus trabajos motivados; los pobres lo hacen por el cheque.
• Los ricos usan su teléfono principalmente para hablar o enviar mensajes relacionados con sus negocios; los pobres usan el teléfono como si fuera un juguete.
• Los ricos van a los centros comerciales dos o tres veces al año; los pobres suelen ir dos o tres veces al mes.
• Los ricos tienen metas a largo plazo; los pobres tienen metas a corto plazo o viven al día.
• Los ricos escriben sus metas; los pobres las tienen solamente en su mente.
• Los ricos utilizan Internet para entretenimiento o ven televisión alrededor de una hora al día; los pobres, más de tres.
• Los ricos les regalan a sus hijos educación formal, cursos de liderazgo, libros con biografías de personas exitosas e incluso audios de superación personal. Además, les enseñan el valor y la importancia del dinero. Los pobres les regalan un automóvil nuevo a sus hijos al cumplir los 18 años o los felicitan cuando consiguen un trabajo mal remunerado.
• Los ricos se automotivan ahorrando y generando más bienes; los pobres se motivan consumiendo y endeudándose.
Creo que son ejemplos suficientes para que le llegue mi mensaje y pueda decidir qué cambios debe hacer desde este momento. Recuerdo que cuando era niño solía escuchar que, por ser rico, no vas a poder comprar más años de vida ni vivir más que un pobre. Hoy sabemos que esa apreciación era, y sigue siendo, errónea, porque las personas con mayores recursos tienen acceso a un estándar y una calidad de vida que pueden permitirles vivir más años y en mejores condiciones.
Por lo tanto, si el dinero no lo motiva a realizar alguno de estos cambios, es muy válido. Pero tal vez pueda analizarlos desde otra perspectiva: vivir más años y hacerlo en mejores condiciones físicas.
A esas razones mencionadas en las estadísticas de los estudios, yo agregaría una más: muchas personas son pobres por herencia o por creencia. Considero que usted puede heredar una enfermedad, pero no la pobreza. Cada persona es única y cada década es diferente. No permita que su mente lo traicione y lo lleve a vivir una vida de limitaciones, porque usted tiene todo para ser exitoso y alcanzar la libertad económica. ¿Tiene hoy los hábitos que lo ayudarán a alcanzar ese éxito? De su respuesta dependen los próximos 25 años de su vida…
Daniel Rutois
Motivador financiero & Negociador
www.hispanoexitoso.com